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DIGITALIZACIÓN TEXTIL

DIGITALIZACIÓN TEXTIL

Según la Cámara Colombiana de Confección (2020) el sector textil durante la pandemia, las empresas que lo componen estuvieron al 45% su capacidad de producción y entre el 23 de febrero y 3 de mayo sus ventas cayeron un 18%. Esto debido a que en Colombia según MinTIC en el 2019 sólo 2 de cada 10 empresas implementaron eCommerce, 2 de cada 10 empresas habilitaron la opción de pago online y sólo 3 de cada 10 empresas hicieron comercio electrónico. Esto traduce que la empresas no presentaban una adecuada capacidad de respuesta ante la exigencia por el nuevo escenario, ocasionando que durante la cuarentena no obtuvieron la recurrencia que tenían en sus tiendas físicas.

Dadas estas condiciones, este documento pretende exponer la transformación digital que este sector se vio obligado a implementar ante la contingencia y finalmente sus resultados; sobre todo en un país donde la apuesta mayor se concentraba en los puntos físicos y activaciones off-line.

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, la industria de la moda es un sector que debe estar en contínuo desarrollo, bien sea innovando desde las colecciones, diseños y materiales, hasta nuevas marcas, modelos de negocio y valores añadidos que hacen que cada vez sea más complejo diferenciarse de la competencia.

Sin embargo, el acelerado desarrollo tecnológico hace que se tengan muchas cosas por implementar en el sector. Para ello la firma consultora PwC en su informe “Disrupción tecnológica en el sector textil”, analiza los cambios provocados por la digitalización en toda la cadena de procesos de la industria de la moda y calzado. Según el estudio, el 54% de los directivos encuestados del sector Retail & Consumo considera importante la innovación, pero no tiene muy claro cómo abordarla. Además, el 58% considera que sus competidores van por delante en esta carrera y al 65% le preocupa en qué medida su enfoque innovador está alineado con la estrategia global de la compañía (PwC, 2017).

Debido a esto, se ha generado lo que denominaron la Revolución 4.0, estas revoluciones se han visto a lo largo del tiempo y han sido consecuencia de la introducción de nuevas tecnologías y procesos que han ido cambiando el ámbito del sector textil en cuanto a la obtención de materiales, procesos de manufactura y su comercialización; sumado a esto, la actual Revolución 4.0 en términos de tecnología tales como acceso a internet, avances tecnológicos y los aportes que estos traen para la realización de negoción o la transferencia de recursos e información han permitido el impulso de las empresas para adoptar sistemas que le permitan optimizar sus procesos a través de la conexión entre maquinaria, suministros, instalaciones de producción, productos finales y clientes, para reunir y compartir información operativa de mercado en tiempo real (Albornoz, 2019).

En cuanto a la digitalización y la Revolución 4.0, la logística hace parte de los ejes principales en los cuales el uso de la tecnología y diferentes canales para acercar el cliente al producto y a la empresa. Según la encuesta nacional logística realizada por el Departamento Nacional de Planeación (2018), se evidenció que el uso de la tecnología en el sector aún es limitado.

Pues como se plantea en la ilustración 1, cerca del 30% de las empresas encuestadas no cuenta con conocimientos de tecnología en logística, haciendo que estas empresas no puedan generar innovación dentro de sus procesos.

Igualmente, en la ilustración 2 se aprecia que el más del 60% de las empresas logísticas no implementa ninguna de las herramientas digitales y de tecnología dentro de sus procesos. Esto tiene una repercusión directa en el sector textil, pues las empresas textiles que no cuentan con departamentos de logística o con maquinaria propia para el transporte o distribución de sus productos, materia prima u otros, deben utilizar las empresas de logística para realizar estas tareas. La cuestión con estas empresas es que al no contar con alternativas digitales hacen procesos menos eficientes y falta de innovación, los cuales generan retraso en las entregas y todo lo que esto puede derivar, como la insatisfacción de los clientes.

Por otra parte, la omnicanalidad en esta década ha tomado fuerza en las organizaciones debido a que optimizó los modelos de comunicación con los clientes para mejorar las experiencias de compra, permitiéndo estar en contacto permanente entre la empresa y el cliente a través de múltiples canales al mismo tiempo. Sopadjieva, Dholakia, y Benjamín (2017) en su texto “un estudio de 46.000 compradores muestra que la venta minorista Omnicanal funciona”, plantearon que los usuarios al tener múltiples puntos de contacto para realizar su compra gastaron un promedio de 4% más en cada compra realizada en la tienda, y 10% más en línea que cuando le ofrecieron un solo canal. “Aún más atractivo, con cada canal adicional que usaron, los compradores gastaron más dinero en la tienda. Por ejemplo, los clientes que utilizaron más de 4 canales gastaron un 9% más en tienda, en comparación con aquellos que usaron solo un canal.” (p. 2). Este planteamiento justifica la efectividad de una estrategia Omnicanal que pueden ser empleadas como parte de su modelo de negocio.

Marcas como Crytal, GEF, Brasiere Cuup y Maaji emplearon nuevas dinámicas en su modelo de negocio haciendo videoconferencias sobre asesorías para luego vender sus productos en línea; lanzamiento de chaquetas con tapabocas incluido o traje de protección para personal de la salud con tela antifluidos para evitar el contacto con el covid19. Inexmoda reveló que Crystal hasta noviembre de 2020, exportaron 23,3 millones de dólares, lo que representa más del 40 % de las exportaciones totales. Otras empresas que se destacaron fueron Rymco, Industrias Saver, International Neuro Training Colombia y Nitta. En total, la industria exportó alrededor de 43,3 millones de dólares y los destinos preferidos fueron Sudamérica, Centroamérica, Estados Unidos, India, Holanda y Canadá.

 

CONCLUSIONES:

  • Los procesos de digitalización y mejoras en los servicios o formas de producción no se limitan a lo que yo haga como empresa, pues debo contar con proveedores de diferente tipo que adopten este tipo de medidas para tener una mayor optimización de los procesos.
  • En el sector textil, la digitalización no se limita simplemente al hecho de realizar diferentes formas de producción, pues este sector debido a su constante innovación ha encontrado la forma de realizar negocios de esta manera como lo son las tiendas virtuales.
  • La omnicanalidad se abre paso como un nuevo modelo de negocio digital, acompañado del comercio electrónico y la unificación de canales.

 

Artículo elaborado por:
Daniela López.
Coordinadora de mercadeo.
Creative Global House.

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